Dimensión afectiva

Afectiva

La familia es donde, de manera ordinaria, se encuentra la primera muestra de amor desinteresado. Este amor es gratuito, no se debe a ningún tipo de cualidad o talento propio, simplemente se recibe. El hijo espera ser amado por sus papás y hermanos, sin importar cómo se porte con ellos.

Este tipo de afecto, cuando es sano, da gran seguridad en la vida y es la base de lo que se conoce como autoestima.

Pero este tipo de amor presenta un gran peligro: al recibirse gratis no se lucha por él. No buscamos ganarlo. Ante la propia familia, precisamente por el contacto habitual y la confianza que existen, muchas veces no se cuidan los modales. En ocasiones se ofende al otro, y luego sufrimos porque no recibimos su afecto.

¿Cómo se puede fomentar el afecto entre los miembros de la familia? 

  • hablando siempre bien de ellos ante los demás;
  • siendo leales con ellos;
  • buscando ayudar a cada uno a alcanzar sus metas;
  • compartiendo objetivos en común;
  • cuidando la delicadeza en el trato, que no por ser familiar, ha de perder la finura.

 

Tomado de Pedagogía en casa: claves para una buena educación en el ámbito familiar, de Liliana Esmenjaud, ed. Limusa.

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